Clásico Temprano (250 – 600 D.C.)

De importancia extraordinaria durante el período clásico temprano fue el crecimiento de la ciudad de Teotihuacan, en el centro de México. Hay indicaciones de que Teotihuacán ejerció fuerte presencia en Guatemala, y algunas partes del país pueden haber quedado temporalmente bajo su dominio. Esto se refleja en numerosos objetos de la cultura material, inspirados en el arte de esa metrópolis. Las formas cerámicas que ilustran la influencia teotihuacana incluyen vasos cilíndricos con tres soportes y grandes incensarios, cuyas tapaderas estaban recubiertas de una multitud de elementos simbólicos, muchas veces centrados alrededor de un rostro humano. La influencia teotihuacana se sintió fuertemente en la zona costera del pacífico, y también se hizo presente en Kaminaljuyú, Tikal y otros sitios de las tierras bajas del norte.